La ley de Glaciares genera diferencias entre gobernadores peronistas
La reciente modificación de la ley de Glaciares generó un debate impensado dentro del peronismo. Este partido, que históricamente ha sido un pilar en la política argentina, se encuentra dividido entre las provincias que dependen de la minería y aquellas que temen las consecuencias sobre los recursos hídricos. Con el apoyo del Senado, el proyecto avanzó en Diputados, donde se aprobó con 137 votos a favor y 111 en contra, marcando un triunfo para el Gobierno.
El presidente Javier Milei se apoyó en gobernadores aliados para lograr este resultado. Diputados de provincias como Catamarca, San Juan, Salta, Mendoza, Tucumán, Misiones y Jujuy respaldaron la iniciativa. Incluso algunos miembros del bloque peronista, como Cristian Andino y Jorge Chica de San Juan, se unieron.
Cruces peronistas por la ley de Glaciares
El debate legislativo apenas fue el inicio de una controversia que promete complicarse. Al poco tiempo de la votación, La Pampa anunció un amparo ambiental colectivo contra la modificación. Este movimiento cuenta con el apoyo del gobierno pampeano de Sergio Ziliotto, de la Universidad Nacional de La Pampa y diversas organizaciones que defienden los ríos de la región. Ziliotto enfatizó que “con esta ley, habrá menos agua” y recordó que, aunque La Pampa no tiene glaciares, depende del único río que actualmente fluye en la provincia, que es de origen glacial.
El gobernador también planea cuestionar la constitucionalidad de la nueva ley, argumentando que infringe derechos ambientales asegurados por la Constitución Nacional y compromete el principio de no regresión ambiental del Acuerdo de Escazú.
Cabe resaltar que La Pampa mantiene un conflicto histórico con Mendoza por el río Atuel, lo que hace que esta cuestión sea aún más delicada.
Por el otro lado, el gobernador catamarqueño Raúl Jalil defendió la reforma, criticando a sus pares en Buenos Aires, como Axel Kicillof y Jorge Macri. “Es bueno que Jorge y Axel se ocupen del Riachuelo, mientras nosotros nos preocuparnos por nuestros recursos”, expresó. Jalil también recordó que le hubiera gustado ver más cohesión dentro del peronismo.
Reflexionando sobre el futuro del peronismo, Jalil reconoció que el partido necesita priorizar una agenda federal en lugar de estar atrapado en temáticas del conurbano. Asimismo, subrayó cómo su provincia ha tomado decisiones responsables en relación con proyectos extractivos.
Durante el debate en el Senado, la bancada de Unión por la Patria mostró divisiones, con algunos diputados como Lucía Corpacci y Sergio Uñac de San Juan, quienes apoyaron la modificación, mientras otros se opusieron. Uñac, además, ya se posiciona para la carrera presidencial.
La postura de Jalil pone de manifiesto las tensiones existentes dentro del peronismo debido a la crisis actual. En contraste, Ricardo Quintela, de La Rioja, ha expresado su apoyo a Kicillof, abriendo así nuevas posibilidades para el liderazgo del partido en el futuro.
A mediados de marzo, Buenos Aires había rechazado la modificación de la ley de glaciares, considerando la reforma “ilegal e inconstitucional”. Las autoridades bonaerenses alertaron que tal cambio podría perjudicar el acceso al agua, recurso vital para la producción en la región.
Más allá de este tema específico, las disputas revelan tensiones internas sobre el futuro del peronismo. Algunos del Instituto Patria están considerando presentar candidatos propios en provincias donde el apoyo a la nueva administración es débil.
Este conflicto, sumado a la reciente victoria de La Libertad Avanza, cambia el panorama, y la dinámica dentro del peronismo parece estar en constante evolución.